SEMILLA 384

Asume y ama lo más profundamente que puedas las mesetas y las planicies de tu vida, porque en ellas estás frente al gran reto para el ser humano actual: permitir que todo esté pasando, mientras pasa nada. En la meseta, en la planicie, el proceso sincroniza con la posibilidad de mutación.

SEMILLA 383

Dejaron de interesarme las teorías de cualquier tipo, porque si no me hablas de ti, no me hablas de Nadie.

Si no dejas en abierto tus coordenadas personales, tu proceso más cotidiano, solo eres un personaje sosteniendo personaje, una sonrisa más o menos amable, una mente más o menos ágil en sus propios vericuetos, una rutina de formalismos más o menos conocida.

Todo es personal cuando Nada importa. Porque cuando triangulamos con Nadie, es a través de la persona que podemos reconocernos profundamente impersonales.

SEMILLA 381

Cuando “me confluyen” los tres tiempos en el darme cuenta, y en ese instante puedo ver cómo la perfección de la finalidad Tierra opera a través de mi particularidad, así como de su confluencia e imbricación en un contexto que es también perfección misma expresándose en una densidad, quedo totalmente vulnerable a una gran verdad: la posibilidad que Ella me ofrece de renovar a un nivel de certeza corporal muy profunda la disponibilidad plena a seguir desarmándome, a seguir deponiendo las armas lógicas de toda especulación, a continuar abierta a enamorarme más y más de Ella, a través de amar mi genuina diferencia, de amar nuestras genuinas diferencias, que son la expresión de su amor.

Ámate tal como eres, Ella lo hace… y deja que las cosas simplemente sucedan.

SEMILLA 379

Saciarse es reconocer que todo tránsito concreto, a través de cualquier tipo de densidad, inicia (es generado) y acaba (es consumido como conciencia) en el Vacío, que el abismo mismo lo está dirigiendo como impulso de trascendencia, y que, en última instancia, el hambre de conciencia jamás puede ser totalmente saciada. Esto la sabe muy bien la Tierra, que su Todo es para Nada.

SEMILLA 377

¿Verdadera intimidad?… Solo con tu propia bestia… y solo si estás dispuesto a entrar de lleno en ese crudo y cruel vínculo, en esa que es “tu verdad”, tu gran cuerpo a cuerpo con la Tierra… No le exijamos a ninguna relación verdadera intimidad si no estamos aún desnudos ante ese vínculo salvaje.

SEMILLA 375

Cuando no esperas realmente nada del otro, cuando no esperas nada de ti…

Cuando la espera se soltó sola, porque en mitad del abismo no hay espera que pueda sostenerse ni sobrevivir…

Ahí solo queda abrirse a Ella…

Ahí solo cabe ir dándose cuenta, más y más profundamente, de hasta qué punto Ella te abre…

Ahí solo cabe entregarse a sus tiempos y a sus modos, a su lógica y a su salvaje determinación…

Ahí es cuando dices Apenas me reconozco, pero, a la vez, soy más yo que nunca.