CAOS Y ORDEN

Cuando se ejerce una oposición al caos, así como una oposición a la confusión que ello conlleva para el diseño, en un intento por conservar los parámetros de seguridad conocidos para la identidad (conservación de unos valores fijos que estarían intentando garantizar una estabilidad que el diseño considera benéfica para sí), lo único que estaríamos reforzando es el trauma existencial y la herida de izquierda de un humano desconectado de la Tierra -su único receptor legítimo-, de la Nada original, y de la lógica del espacio-tiempo.

Todo surge y se auto-regenera desde el caos mismo, que es además una lógica de orden bien terrestre. Tierra requiere del caos para reordenarse en cada una de sus mutaciones, y esto es algo fácilmente observable cuando nos detenemos a ver cómo ha sido la historia de conformación y de transformación constante de este impresionante planeta.

Es una ilusión de la percepción del diseño, y consecuencia de una lógica inconsciente de miedo y especulación operando en el receptor, asociar el caos con la desconexión y asociar el orden con la conexión. En todo momento se encuentra activa una doble vía que nos invita a vivenciar y a darnos cuenta de que un humano reconectado con los legítimos Tierra y Sol que lo están sostieniendo, así como con la Nada de la que todo emana, es un humano abierto a un caos y a un orden que van a estar operando de manera simultánea en cada instante. Poder ser conscientes de cómo opera el caos en el orden, y de cómo opera el orden en el caos, es algo a lo que la lógica no lineal nos permite acceder, en la trascendencia de una perspectiva exclusivamente lineal propia de la identidad (ya sea particular o colectiva).

Los diseños, como gestores de orden, como habilitadores de una coherencia de elementos en una creación que va a alumbrar una manifestación concreta, cuando no están conscientes de su aspecto negativo, es decir, de la lógica que los articula, van a estar operando ajenos al caos, temerosos del caos, y van a estar enfocados -porque esa es su función- en establecer y mantener un determinado orden de elementos a toda costa. Sin embargo, los diseños conscientes de su negativo, un negativo que se encuentra además en conectividad directa con el negativo Tierra, van a saber que ese orden que está desplegándose de 4 a 1 y de 1 a 4 no es más que un modelo transitorio que sirve para fijar un potencial al plano durante el tiempo necesario para que dicho potencial pueda ser explorado. Así, conforme esta exploración avanza, el negativo del diseño va a estar afectando al positivo del mismo, en el sentido de una redefinición nueva de elementos, de una rearticulación elemental desde nuevas valencias generadores de una nueva coherencia y de un nuevo orden, lo cual, cuando el humano ya está reconociendo en conciencia a su legítimo Tierra, va a suponer un orden de una mayor legitimidad, que a su vez contiene el potencial de hacer emerger una nueva legalidad, genuinamente terrestre.

La lógica abstracta es un recurso para que el caos pueda plantear un nuevo RETO (61) del Vacío a ser trasladado a la existencia más densa y tangible, un nuevo DESAFÍO (61) como potencial a ser manifestado a través del receptor concreto. Es el ABISMO (61) mismo el que va a retar al diseño para que este gestione un nuevo orden de elementos, de mayor integridad. Es el caos el que tiene la capacidad y el PODER (61) para hacer esto, para desestructurar un determinado orden que ha sido funcional a una determinada exploración, y para generar la apertura necesaria -obviamente desconcertante para el diseño habituado al orden que se desmorona- para que una nueva coherencia de cosas surja.

CAOS = 40 (48,4) es la ausencia presente a través del punto 0 del plano 4, es el abismo operando al diseño completo desde tiempo 0, es incertidumbre alimentando la gestación de un nuevo diseño funcional a un nuevo orden. Caos es el impacto constante de una lógica (48) no lineal sobre el diseño lineal.

En quinta vuelta, CAOS = 472 (571,12), es el Vacío (7) que entra a operar directo al diseño en sus circuitos (42), porque -como observamos en la lupa- va a estar operando al inconsciente biológico del receptor (51) y modificando, por consiguiente, todo el rango de frecuencias entre 4 y 2. Caos es, a su vez, la esencia (57) del receptor (1), es lo más puro que lo conforma. Somos receptores caóticos! Tierra es un receptor caótico!

ORDEN = 58 (70,18) es la lógica abstracta sincronizando la totalidad. El orden es un instrumento lógico del caos, por tanto.

En quinta vuelta, ORDEN = 598 (723,58), remite a la lógica del propósito sincronizado, al Vacío generando circuitos neurológicos -como indica la lupa- que van a conducir un determinado orden de potencial a explorar.

La herida existencial, por tanto, no “se sana” intentando desde el diseño establecer-conservar un orden de elementos en relación a unos parámetros ya conocidos (referencia al pasado), sino que se integra, desde la conexión a la conciencia de la Tierra (tiempo 0, tiempo real, instante presente), asumiendo y asimilando -poco a poco, a través de un proceso- al caos como esa fuente inagotable de nuevos órdenes de legitimidad y legalidad.